Cuerpo, Mente y Emoción

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¿¿Otra vez mocos??

¿¿Otra vez mocos??

Otra vez los mocos!
Pues ya llegan de nuevo los mocos… Diego está, el pobre… y es que con este tiempo tan raro… el cuerpo no sabe ni cómo reaccionar, y los niños entran, salen, se desabrigan, sopla el viento… mocos, toses, estornudos, ojos brillantes, mal humor, pocas ganas de comer, noches infernales…

¿Cómo actuar?
Las que ya participaron en el taller “Fuera Mocos” que organizamos Anna Ferrán, fisioterapeuta cardiorespiratoria, y yo hace algunos meses en Tortosa, o en la charla en el CSF Infants Sant Jaume, ya conocen algunas cosas que podemos y debemos hacer para reducir al máximo la duración de este estado.

Hagamos un resumen:
Lo primero y más importante es la limpieza nasal. Según los fisioterapeutas y muchos pediatras, el aspirador nasal puede hacer más daño que bien. Es importante saber hacer una limpieza nasal con suero fisiológico de manera que no pongamos en peligro los oídos de nuestrxs pequeñxs.

Si te interesa participar, Anna hará un taller informativo y demostrativo en la Tierra Alta este mes, en la Biblioteca de Gandesa el próximo 20 de febrero (más información aquí) y pronto ofreceremos otro aquí abajo, en Tortosa. Los recomiendo.
Esta limpieza nasal tenemos que hacerla entre 3-6 veces al día, incluso más si el bebé fabrica mucho, con el fin de restringir la presencia de mocos a las vías respiratorias altas, impidiendo así que bajen y puedan provocar, además, una bronquitis secundaria.
En niños y niñas a partir de 4-5 años según desarrollo, ya podemos iniciar la limpieza nasal con la lota y agua salada. Una manera suave y efectiva para limpiar la nariz, también para los adultos.

Debemos ir controlando la ingesta de líquidos. Mientras más líquido, mejor. De preferencia agua, si toma pecho, entonces también mucho pecho, y zumos naturales hechos en casa, evitando los embotellados, porque tienen conservantes, azúcares, colorantes y en general, pocas vitaminas. Por supuesto sopitas caseras y purés de verdura ligeros, que además ayudarán a diluir los mocos con el vapor que va entrando por la nariz.
No debemos obligarlos a comer, y reduciremos y/o evitaremos la ingesta de azúcares, de lácteos, de proteínas animales y de pan y pasta durante algunos días. El cuerpo es sabio, y quiere guardar la energía para ocuparse de este estado de desequilibrio. Una comida pesada le haría tener que ocuparse de la digestión, desviándole así del objetivo de curarse.

Siempre hay que observar el estado general del bebé: si está desganad/a, tiene mucha fiebre mucho tiempo o tiene una tos perruna nocturna, es muy importante llamar o llevarlo al pediatra, que nos dirá si es necesario que lo visite o si podemos esperar, observando, a ver cómo se desarrolla el proceso.
Al principio siempre dudaremos, es normal, no sabemos y es importante que el pediatra nos vaya guiando y explicando, este es su trabajo. A medida que vaya creciendo, iremos conociendo a nuestro bebé y sabremos cuáles son sus puntos débiles, cuándo algo es raro, y cuando es normal.

¿Por qué tienen tantos mocos?¿Por qué se ponen tantas veces enfermos?
Su sistema inmunológico tiene que formarse. Cuando les damos pecho, les vamos pasando nuestros antígenos con la leche… están más o menos protegidos según si salimos mucho o poco, tienen hermanxs mayores o no, si es época de frío o de cambios estacionales…

En cuanto empiezan a ir a la guardería y al cole, entonces ya entran en contacto con más niños y niñas y los más de 200 virus diferentes que provocan un cuadro catarral… a veces con fiebre, a veces sin…
En muchos niños y niñas, la salida de los dientes les crea también uno, a veces incluso con fiebre. ¿Cómo lo sabremos? Suelen venir acompañados de cacas líquidas e irritantes, se les ponen los culitos rojos y pican y duelen… babean mucho más que en tiempo normal y suele ponérseles un cachete rojo, a veces con eccema. Cada uno/a lo expresa de manera diferente.

Otras veces, el cuadro catarral por algún conflicto emocional… suyo propio o de la madre o el padre. Se viene probando el efecto en el cuerpo de los conflictos emocionales… y los bebés no son ninguna excepción… al contrario, pues son seres emocionales perfectos. En estos casos es importante hablarlo en voz alta, aunque pensemos que no entienden nada sí lo hacen, y al ponerle palabras y tonalidad, se aligera el peso.

En remedios naturales existen muchísimas cosas, muchas universales, muchas regionales, según el clima y la flora… veamos algunos:
– los vahos de vapor de agua, o agua con sal, o con alguna planta como el tomillo, el eucalipto, la cebolla… para bebés, los de agua ya son suficientes. Tener la casa humidificada ayuda mucho. Cuando ya son más grandes, y para nosotros, con tomillo y eucalipto funcionan muy bien.
– Contra la tos, el jarabe casero hecho con miel y cebolla o miel y zanahoria. Cortamos la verdura finita y la cubrimos con miel dejando macerar durante una noche entera. Colamos la miel y la podemos dar una o dos veces al día, especialmente antes de ir a dormir. Sólo a bebés mayores de un año (cuidado con la miel y el botulismo). La cebolla va soltando sus componentes, que se unen a la miel, creando una mezcla que suaviza y cura. Hay que ir probando hasta encontrar la consistencia que nos gusta: si ponemos demasiada cebolla, se quedará demasiado líquida la mezcla. A los niños suele gustarles más la de zanahoria…
– También la cebolla cortadita cerca de la cabeza por las noches suelta unos componentes azufrados que disuelven los mocos y reducen la tos. Se recomienda también levantar el colchón un poco para que la cabeza quede elevada y puedan respirar mejor.

En productos hay varios que me gustaría recomendar:

– La homeopatía “ferrum phosphoricum”, que ayuda a que el proceso vaya más rápido y termine antes y el “kalium bichromicum” en caso de esos mocos densos, amarillos o verdes. En diluciones pequeñas tipo 5CH o 7CH.
– El symbioflor 1 es la caña, un inmunomodulador que contiene bacterias intestinales enterococcus faecalis que activan y refuerzan el sistema inmunitario. Tomándolo desde los primeros síntomas, a veces conseguimos que el proceso se pare.
– Para terminar con este párrafo, una mención del aceite esencial RAVINTSARA “cinnamomum camphora” que es un antiviral excelente. En masaje con una sola gota diluída en aceite vegetal (de oliva, de almendras, de caléndula…) y repartida en dos veces, dos masajes en la espalda, en el pecho y en los pies del bebé (mañana y noche, por ejemplo) le ayudamos a reforzar el sistema inmunitario, además de debilitar a los virus.
*Atención al usar los aceites esenciales las primeras veces. Son muy potentes y pueden dar alguna alergia al principio. Es conveniente empezar a dosis muy bajas y ver la reacción en el cuerpo, un poco como cuando nos vamos a dar un tinte en el pelo la primera vez.
Pueden ser muy muy efectivos. Si te interesa, no dudes en preguntar. 🙂

Por último, aunque no por ello menos importante, es la salud de la casa donde vives. A veces tenemos humedades en las paredes y/o armarios y no nos damos cuenta, y convivimos con esos hongos que afectan el sistema respiratorio…
Al renovar una casa antigua, ponemos ventanas y puertas nuevas, aislamos del frío, del calor y del ruido exterior… quedándose la casa herméticamente cerrada. Contando con la humedad que producimos las personas (respiración, transpiración…) más la de la calefacción, la cocina y las duchas, podemos crear nosotros esos hongos si no nos acostumbramos a ventilar la casa diariamente. 5 min al día son suficientes, todo abierto, para mantener el aire y la humedad de la casa en niveles sanos. No importa si tenemos calefacción, a la casa (las paredes, y los muebles que son los que absorben el calor y lo mantienen) no le da tiempo a enfriarse de verdad, y así, renovamos el aire completamente y mantenemos la salud. (esto lo aprendí de ingeniera en construcción bioclimática :))(pronto más, en remedios naturales)

Me encantaría leerte si quisieras compartir tu propio remedio natural, el que te funciona a ti o a tu bebé.

Si te quedan dudas, de cualquier tipo, exponla aquí y ya lo solucionaremos.
Y ahora a ocuparse, y no a pre-ocuparse. 🙂 Los remedios naturales han de ser más constantes y seguidos para que surtan mejor efecto.

y que dure pocoooooo
#CuerpoMenteyEmocion

2 comentarios - Deja un comentario
  • Judit (Batea) -

    És molt bonic llegix-te Elena! I és un plaer tenir-te aprop I poder comprar en tu!
    Et desitjo molta sort I molta feina I espero veure’t aviat ?

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